Washington, EE. UU. — La administración del expresidente Donald Trump ha puesto fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) que desde 2021 beneficiaba a más de 250,000 venezolanos residentes en Estados Unidos. La medida fue anunciada oficialmente por el Departamento de Seguridad Nacional, que otorgó un plazo de 60 días para el desmonte gradual del beneficio.
¿Por qué se revoca el TPS?
El gobierno argumenta que las condiciones en Venezuela han cambiado y que ya no justifican la permanencia del TPS. Además, señalan que la continuidad del programa habría incentivado flujos migratorios irregulares y puesto en riesgo la seguridad pública y la coherencia de la política migratoria nacional.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y defensores de migrantes consideran que la medida es desproporcionada y dejará a miles de personas en un limbo legal, muchos de ellos con años de residencia, empleo estable y arraigo social en Estados Unidos.
Una batalla legal que aún no termina
La decisión fue autorizada por la Corte Suprema, que revirtió medidas cautelares anteriores que habían bloqueado la eliminación del TPS. No obstante, un tribunal de apelaciones había dictado una suspensión temporal, alegando que la revocación causaría daños irreparables a los beneficiarios y al entorno económico y social.
Ese litigio continúa abierto, y aunque la administración Trump ha dado el primer paso, el desenlace legal definitivo podría tardar semanas o incluso meses en resolverse.
Venezolanos en la incertidumbre
Con la cancelación del TPS, los venezolanos protegidos pierden no solo la autorización legal para permanecer en el país, sino también el permiso de trabajo. Quedan expuestos a procesos de deportación y, en muchos casos, sin opciones migratorias viables para regularizar su situación.
Frente a esta incertidumbre, se reporta un aumento en la migración hacia países como España, donde muchos venezolanos esperan acogida más favorable y nuevas oportunidades de regularización.




