El deporte, espacio que debería ser sagrado para la formación de valores, hoy está siendo contaminado por criminales disfrazados de entrenadores, dirigentes y promotores. Peor aún: estos individuos desplazan a verdaderos profesionales capacitados entrenadores, pedagogos deportivos y gestores comunitarios. Utilizando a niños como escudos emocionales, buscan limpiar sus nombres manchados de sangre y corrupción, creyendo […]




