A medida que Estados Unidos intensifica su demoledor espectáculo de fuerza en el Caribe contra el narcotráfico, varios países de América Latina y aliados internacionales comienzan a tomar posición frente al Cartel de los Soles. Este cartel está señalado de estar compuesto por altos mandos militares venezolanos y responder a los intereses del régimen de Nicolás Maduro.
El gobierno de Donald Trump no ha escatimado esfuerzos: buques de guerra y aproximadamente 4.000 soldados ya se desplazan en aguas cercanas a Venezuela, luego de declarar al Cartel como “organización terrorista”. Esto implica que se trata de un enemigo continental, lo que abre la puerta a que cada Estado se una a la cruzada contra la delincuencia transnacional… o al menos lo intente.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU. y la DEA, las operaciones de inteligencia apuntan directamente a una estructura criminal con sello venezolano, acusada de mover toneladas de cocaína por Centroamérica, el Caribe y EE.UU.
Reacciones en la región
La decisión de Estados Unidos ha generado un efecto dominó diplomático: algunos gobiernos han mostrado un apoyo firme, otros han hecho malabares para mostrarse prudentes, mientras que algunos más han optado por mirar hacia otro lado. El resultado es un mapa político que mezcla apoyo, desconfianza y conveniencia.
- Francia: Ha reforzado su presencia en Guadalupe con brigadas náuticas, radares, drones de vigilancia y un laboratorio balístico para combatir las redes criminales.
- Trinidad y Tobago: Ha expresado públicamente su apoyo al despliegue militar estadounidense.
- República Dominicana: El presidente Luis Abinader aseguró que la lucha contra el narcotráfico también incluye al Cartel de los Soles.
- Colombia: El presidente Gustavo Petro negó la existencia del Cartel y lo calificó como “una excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen”.
- Paraguay: El presidente Santiago Peña firmó un decreto designando al Cartel de los Soles como “organización terrorista internacional” mediante el decreto 4465.
- Ecuador: El presidente Daniel Noboa declaró al grupo como “terrorista” y ordenó al Centro Nacional de Inteligencia analizar su influencia en el crimen organizado dentro del país.
- Brasil: Mantiene una posición neutral. El asesor presidencial Celso Amorim expresó preocupación por el riesgo que implica la movilización militar de Estados Unidos, defendiendo que el crimen debe combatirse con cooperación regional y no con intervenciones unilaterales.
- Guyana: En medio de su disputa territorial con Venezuela por el Esequibo, el presidente Mohamed Irfaan Ali expresó su disposición a colaborar con EE.UU. para “desmantelar” al Cartel de los Soles, al que calificó como una amenaza a la paz regional.
- Argentina: Declaró al Cartel de los Soles como organización narcoterrorista, en respaldo a las medidas impulsadas por Washington.
Escenario regional
La lista de países que reconocen al Cartel de los Soles como grupo terrorista sigue creciendo, lo que representa un respaldo político a la estrategia de Washington. Sin embargo, la región no se muestra totalmente unida: mientras unos se suman al esfuerzo, otros mantienen reservas.
El resultado es claro: el Cartel de los Soles no solo está en el centro del debate sobre narcotráfico, sino también en el delicado juego geopolítico de apoyos y desconfianzas.
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